En mi opinión, es primordial que exista una nueva Ley de Universidades que se concatene con la realidad que vive el país, no puede ser que continuemos anclados a lo viejo (1970), cuando hubo un cambio en nuestra Constitución desde el año 1999. Es de suma importancia rescatar un sector tan importante como lo es la educación universitaria. Como es posible que desde el año 2002 nuestro Ministerio sea "Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria" y nosotros continuemos usando la palabra "Superior" en los contenidos curriculares de los Programas de Formación Universitaria.

Esta nueva Ley nos habla de: Autonomía, carácter público, gratuidad, democracia participativa y protagónica, democratización del ingreso, calidad, pertinencia, innovación, interculturalidad, universalidad y territorialidad, es decir, igualdad, ven la educación como lo consagra la CRBV,como un derecho de todos y todas, no el acceso para unos pocos. Es importante el Control externo hacia las Casas de Estudio, para corroborar que lo establecido en la Ley se cumpla y no se juegue más con los derechos que le corresponden a los Profesores (as), estudiantes, personal administrativo y obrero. Maribel Niño. C.I. N° V-10.480.997.





Esta excelente ley ha sido promovida y discutida de manera incluyente, recalcando el carácter participativo y protagónico del soberano pueblo de Venezuela. Se establece el socialismo como paradigma de la educación universitaria, en ella se garantiza el debate crítico de todas las corrientes de pensamiento y además se permite democratizar y desconcentrar la toma de decisiones sumando no sólo a los profesores y estudiantes, sino a los trabajadores y empleados administrativos.
Pedro Caldera, CI V-8.737.104

Sin dudar de las bondades que señalan los compañeros con respecto a la nueva Ley de Universidades, es importante realizar nuevas discusiones y revisiones de esta normativa en vista de que el Comandante Presidente Hugo Chávez decidió no continuar con el proceso de su aprobación. Evidentemente, existen a su parecer aspectos de la ley que deben ser reconsiderados, como por ejemplo, el problema de la autonomía universitaria, asunto que como hemos visto en el curso, ha sido muy cuestionado y tratado de forma muy escurridiza por parte de los distintos gobiernos de la IV República. Bárbara Fuentes, CI 13.847.993.

La coexistencia de dos ambientes universitarios bastante disímiles en este momento en Venezuela y la serie de problemas que se han señalado en torno al sector de la educación universitaria, como los excedentes de estudiantes en algunas áreas y la carencia en otras, así como el problema de la mala entendida autonomía, son algunos de los múltiples problemas que una Ley de Universidades contribuiría a resolver. El panorama, ciertamente, es complejo, y se trata de contar con una normativa que, como han expresado quienes me preceden, contribuya a hacer de la universidad un espacio real para la construcción del país.
Probablemente, haya que motorizar las discusiones en torno a la ley en los centros de estudio, en función de contar cuanto antes con ese instrumento legal. Es quizá ésta una de las batallas más notorias y urgentes que debemos librar en las universidades, sólo que la cotidianidad a veces impide ver la importancia de ciertas coyunturas. Isora Irala, CI 6.26.095.

La discucion (controversia) que se dio el año pasado entorno a la Ley de Universidades obedece aspectos politicos y no a su contenido ya que fue un texto bien debatido y difundido donde participaron la mayoria de las universidades o se invito a su discucion pero no quisieron participar, los articulos alli plasmados son el sentir de una comunidad educativa que nunca fue tomada en cuenta y que hoy se les da la oportunidad en igualdad de condiciones, pero la coyuntura politica que se vivia en ese momento donde la oposicion no tenia ningun argumento para activar sus fuerzas, utilizo a los estudiantes para avivar la chispa que sus dirigentes no podian prender y como de cierto modo se le tocaba intereses muy arraigados en su estatus sociales como lo es la autonomia universitaria y le modificaban sus privilegios para captar y darle oportunidad solo a los suyos, entonces recurrieron a los estudiantes alinizados para hacer el trabajo que los politicos no pudieron y crearon focos de ingobernabilidad....Alvin Madriz, C.I. 10.547.561

La justificación de la universidad como el actor –institucional- que ejercía el monopolio de la certificación de saberes y espacio privilegiado para la producción de conocimientos, se resquebraja por obra del advenimiento de la sociedad del conocimiento aunadamente con la incapacidad manifiesta de la institución para procesar los cambios que exige dicha sociedad. Las universidades venezolanas debieron repensarse y transformarse desde fines del siglo pasado; sin embargo fue uno de los pocos países latinoamericanos donde no se dieron los procesos de reforma de la educación universitaria, desarrollados en la década de los 90 en la mayoría de los países de la región pues los proyectos presentados desde los ochenta para modificar la Ley de Universidades (1970) fueron infructuosos, no sólo porque no llegaron a ser discutidos por el anterior Congreso, hoy Asamblea Nacional, sino porque dichos proyectos nunca lograron el respaldo ni el consenso necesarios para hacerse realidad.
Pero hay que reconocer que la defensa de esta nueva ley tal y como se presenta en su proyecto debe ser conocida y defendida con objetividad por los principales actores como son los profesores, estudiantes, personal que labora en las universidades y la Asamblea Nacional en sus distintas comisiones nombradas para tal fin.
Humberto M. Chirinos C.I. V-5.530.337


Elaborado por: Mapa Conceptual y mental
Carmine Polo, Lismary Esaclona, Fidelina Hidalgo y Aldo Martinez

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Humberto M. Chirinos C.I. V-5.530.337